Los más de seis meses de gestión en materia de salud de la presidencia de Javier Milei incluyó hechos como la falta de previsión de una epidemia de dengue, la desfinanciación de programas y el impulso a un «voucher» sanitario.

Sin embargo, para el ministro de Salud de la Nación, Mario Russo, la gestión de La Libertad Avanza vino a «refundar» un sistema de salud que estaba «quebrado».

Además, advirtió: «No podemos hacer de cada patología una ley, de cada ley un programa, y de cada programa un laboratorio atrás que vende justo eso».

Russo defendió la descentralización de la salud de Nación hacia las provincias, para luego afirmar: «Hoy el sistema de salud está quebrado, eso lo saben muy bien las prepagas y todos los actores protagonistas. Y nosotros vinimos a refundarlo».

>>Te puede interesar: Los precios de las medicamentos más utilizados aumentaron 157% en la gestión Milei

Según observó, «en el sistema público no hubo control durante muchos años, a muchas embarazadas se les realiza una ecografía mensual, cuando quizás no es necesario».

También sostuvo que la «financiación municipal depende de la coparticipación provincial y los impuestos locales», ingresos con los que, afirmó «un municipio de 500.000 habitantes no puede cubrir desde una neurocirugía hasta la atención pediátrica».

«En paralelo, existe un sistema donde ‘los que se avivaron’ dijeron ‘vamos a poner un hospital de complejidad’, porque la coparticipación por cada cama de alta complejidad es un montón de plata», lanzó, y completó afirmando que «se terminó armando un sistema en función de la plata que se le puede ‘sacar’ a los recursos provinciales». «Cuando revisás esto, ves que dieron vuelta al sistema sanitario», lanzó.

«¿Por qué no explota este tipo de sistema? Porque desde Nación pagamos los medicamentos de alto costo, o las vacunas como corresponde; pagamos los tratamientos caros, como los trasplantes. Entonces, viene una nueva etapa, el Ministerio de Salud no es una ONG benéfica, nosotros debemos ser vectores para ir ordenando el sistema con el financiamiento adecuado, con prioridades», opinó.

>>Te puede interesar: Ministros de Salud de la Región Centro se unieron para presentar reclamos a Nación

Por otra parte, sostuvo que sus pares provinciales «no creían en la descentralización», sino que «el Ministerio Nacional iba a desaparecer». Luego, afirmó que se convencieron de que «las cosas buenas y controladas y bien implementadas no iban a cambiar».

«El resto sí. En eso todos estuvieron de acuerdo, porque todos veían el despilfarro», disparó.

«Otro ejemplo es el cobro a extranjeros en el sistema público argentino. Ahora, Salta, Neuquén y Mendoza empiezan a cobrar a extranjeros y esto ocurre por un cambio cultural. Es cierto que algunos nos juzgan como insensibles, las provincias empiezan a ordenarse también. Celebro que la provincia de Buenos Aires empiece a comprar medicamentos oncológicos, y que además lo anuncien. Entonces el concepto es redefinir y priorizar las políticas de salud de cada jurisdicción», opinó.

En otro orden, remarcó que con el mega Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23 (DNU), de desregulación del Estado, pusieron «el sello de la gestión» y hacia dónde quieren «ir en Salud».

«El tema de la desregulación de obras sociales y prepagas, descentralizar la gestión de la salud hacia las jurisdicciones de todo el país, la receta electrónica, que para nosotros es muy importante», indicó.

>>Te puede interesar: Tras regular los aumentos, el Gobierno volverá a liberar los precios de las prepagas desde julio

Además de defender su iniciativa de una «historia clínica informatizada en el futuro», afirmó que están revisando el Nomivac (Registro Federal de Vacunación Nominalizado). «Seremos mucho más exigentes, para nosotros va a ser un vector de gestión», recalcó.

Y ejemplificó: «Si un adulto recibe una ayuda del Estado para que sus chicos puedan alimentarse y recibir salud, tendrán que vacunar a los chicos para que estos crezcan sanos y tengan todas sus oportunidades. Debemos profundizar la idea del Estado rector, sin quitar derechos. Pero no podemos hacer de cada patología una ley, de cada ley un programa, y de cada programa un laboratorio atrás que vende justo eso».