Las comunicades educativas de tres escuelas rosarinas se manifestaron durante el mediodía de este lunes en la zona de Rouillón y Aborígenes Argentinos, en el suroeste de Rosario, para exigir la construcción de edificios y aulas.

El reclamo fue liderado por el Jardín Intercultural Bilingüe N°377, que pide desde hace años por la construcción de un edificio propio –para el cual ya tiene un terreno que actualmente se encuentra cubierto de tierra– y la independización de la Escuela N°1333. Pero también contó con la participación de la escuela secundaria N°518 “Carlos Fuentealba”, que solicitó más aulas; y del Eempa N°1223, que teme por su continuidad.

 

En declaraciones a Conclusión, la docente del Jardín Nº 377, Natalia Fanjul, detalló: “El jardín de la escuela Nº 1.333 funciona dentro de la escuela primaria. El espacio nos quedó muy chico, hace dos años colocaron dos aulas móviles que son de chapa, en invierno se pasa mucho frío y en verano mucho calor. Pedimos nuestro propio edificio, los niños tienen  derecho a estar en un lugar cómodo para realizar sus actividades”.

Y añadió: “Somos diez salas, cinco a la mañana y cinco a la tarde, donde hay tres aulas de material y dos móviles. Hoy en el jardín son 240 niños y niñas en los dos turnos. En las aulas móviles pueden entrar solo 20 niños, en las de materiales un poco más, y siempre quedan niños afuera, en lista de espera”.

En esta línea, la docente de nivel inicial Ana Dziadel apuntó: “El número del jardín ya está otorgado, pero no se hace la independización administrativa”.

Por su parte, Virginia Asensio, cuyos hijos asisten al jardín, destacó que hay un terreno asignado para la construcción del establecimiento, pero que la obra no arranca. Además, la mujer puntualizó que ante la carencia de un espacio físico propio “falta ayuda alimentaria” para los niños, a quienes actualmente no se les da un plato de comida caliente, sino que se les ofrecen sándwiches.

 

Por su parte, la docente de la escuela secundaria Nº 518, Julieta Ferreyra, expresó: “Hace años que reclamamos la construcción de otro salón, como mínimo. Una vez por semana un curso no viene. Es decir, durante la semana de cinco días cada curso tiene cuatro días de clases. Hoy está cortado el gas porque la provincia no pagó a YPF y no podemos pedir la garrafa. La lista de espera para los ingresantes es muy grande, hay más de 40 anotados, eso implicaría la creación de otro salón. Esta es la única secundaria del barrio”.

A su turno, el docente del Eempa N°1223, Ángel Fernández, expresó su preocupación por la continuidad de este establecimiento, ya que este año no se tomaron inscripciones de nuevos alumnos.

La representante de Amsafe Rosario, Verónica Montanari, destacó: “Hoy 60 adolescentes están sin escolarizar. Nos habían prometido la construcción de un edificio donde hubiese distintos niveles, desde el inicial hasta el Eempa, pasando por primaria y secundaria. En esta zona la población aumentó de una manera exponencial, pero no se construyeron escuelas”.