El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió en Washington a los legisladores estadounidenses que el acuerdo que Estados Unidos está negociando con Irán no impedirá que Teherán desarrolle armas atómicas sino que «garantizará» que pueda hacerlo en poco tiempo y dará legalidad internacional a ese arsenal, mientras en Suiza el secretario de Estado, John Kerry, procuraba acercar posiciones con su par iraní.

«Este acuerdo no acabará con las armas. Acabará con el control de las armas», dijo al poner el acento sobre una de las disposiciones tratadas en las conversaciones del acuerdo sobre el levantamiento de restricciones a Irán en un década si cumple los requisitos.

El premier israelí enfrentará en dos semanas elecciones reñidas en su país y que expresó su oposición a las negociaciones sobre el plan nuclear iraní del gobierno del presidente Barack Obama en el centro de su campaña.

En coincidencia con el discurso en Washington, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se reunió en la ciudad suiza de Montreux con el canciller iraní Mohamad Yavad Zarif para tratar de acercar posiciones antes de la fecha límite del 31 del corriente para alcanzar un acuerdo con Teherán.

En el controvertido discurso, y ante un Capitolio al que no asistieron el vicepresidente Joe Biden ni 53 congresistas demócratas, Netanyahu comparó al gobierno de Irán con los nazis y con el grupo islamista radical Estado Islámico (EI).

«Si derrotamos al Estado Islámíco pero permitimos a Irán desarrollar su plan atómico habremos ganado una batalla pero, perdido la guerra» dijo un encendido «Bibi», aunque buscó matizar la tensión política desatada tras su invitación al Capitolio.

Netanyahu fue invitado por el presidente de la Cámara de representantes, el republicano John Boehner, en una decisión tomada a espaldas de la Casa Blanca y que irritó a Obama hasta el punto que decidió no recibir al premier mientras permanezca en territorio estadounidense.

Netanyahu argumentó ante los legisladores que el acuerdo que el grupo 5+1 (China, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia más Alemania) contempla un congelamiento de las actividades nucleares de Irán durante algunos años pero no la destrucción de la infraestructura para fabricar armas, así como una supervisión internacional que Teherán «podría violar» y que «no detendrá» el avance iraní hacia la bomba atómica.

El titular del ejecutivo israelí, dijo también que su país peleará solo contra un Irán con armas nucleares si es necesario, pero, subrayó antes de recibir un cerrado aplauso de los congresistas y senadores presentes en el discurso, sabe que «Israel no está solo» y que «Estados Unidos está con el país hebreo».

El acuerdo que se está negociando en Montreux busca restringir las actividades nucleares de Irán para garantizar que no utilice su programa para desarrollar armas atómicas, a cambio de un alivio progresivo de las sanciones impuestas a la república islámica a lo largo de 12 años de diferendo. Al llegar a Washington, Netanyahu insistió en que no aceptó dar el discurso para ofender a Obama, sino porque tenía la «obligación moral» de denunciar que un acuerdo nuclear como el que busca el mandatario estadounidense amenaza la existencia de Israel.

El Gobierno de Obama, por el contrario, dice que Netanyahu tiene una idea equivocada de las negociaciones y que Israel estará más seguro una vez que se llegue a un acuerdo con Irán.