La compañía estadounidense Ford Motor Company anunció este martes que en 2019 cerrará su más antigua fábrica en Brasil, que emplea a 2.800 personas, y dejará el mercado de camiones en América del Sur, como parte de su plan de reestructuración global.

“Sabemos que esta acción tendrá un gran impacto en nuestros empleados en Sao Bernardo y estaremos trabajando de cerca con nuestros accionistas acerca de los próximos pasos”, dijo el presidente de Ford para América del Sur, Lyle Watters, citado en un comunicado de la empresa.

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El Conjunto Industrial Ford Sao Bernardo do Campo, en la periferia de Sao Paulo, inició sus actividades en 1967. Tiene una plantilla de 2.800 operarios, además de tercerizados, según el Sindicato de Metalúrgicos de esta región, que fue cuna de la industria automotriz de Brasil.

El comunicado de Ford no aporta detalles sobre el futuro del personal empleado.

Además de camiones F-4000 y F-350, la planta produce el automóvil de turismo Fiesta. Todos los modelos serán vendidos hasta agotar el inventario, informó el comunicado.

Como consecuencia de la medida, Ford prevé gastos de unos 460 millones de dólares.

El plan de reestructuración global de Ford, por unos 11.000 millones de dólares, incluyó una reducción salarial y de costos administrativos en la región de más de 20% en los últimos meses y nuevas alianzas como la anunciada recientemente con Volkswagen para desarrollar camiones de porte medio, recordó la empresa.

El Sindicato de Metalúrgicos del ABC (el cordón industrial de Sao Paulo) llamó a un paro hasta el martes 26 y convocó para ese día a una asamblea para discutir nuevas acciones.

“Con indignación y rabia recibimos hoy la confirmación por la dirección de que la empresa de que Ford va a cerrar su planta en Sao Bernardo”, afirmó en un comunicado el presidente de este sindicato, Wagner Santana.

El portavoz del gremio dijo que estaban preparándose para esta noticia y que habían pedido la reunión a Ford para que aclarase la situación.

A juicio de Santana, la decisión “no considera a cada trabajador directo e indirecto de Ford, que serán afectados por una empresa que busca apenas el lucro. Si ésa es su intención, tendrá que pagar el precio por la decisión que está tomando”.

El dirigente dijo que no aceptan “pasivamente” el anuncio.

“Vamos a luchar para revertir esa decisión”, agregó.