La Asociación Bancaria (AB) de Sergio Palazzo ratificó la huelga nacional del 30 de abril en rechazo de “la política económica” y exigió “un aumento del salario mínimo, una mejora de emergencia para los jubilados, paritarias libres y la defensa de la producción y el trabajo” y rechazó “las reformas laboral y previsional”.

Palazzo y el secretario nacional de Prensa de la AB, Eduardo Berrozpe, señalaron en un comunicado que “la situación impone la sanción de la emergencia ocupacional, alimentaria y sanitaria y retrotraer el valor de las tarifas de los servicios públicos”.

La Bancaria participó ayer en el plenario realizado en el gremio mecánico (Smata), que decidió una huelga nacional para el 30 de abril en rechazo de la política económica. “Las actuales políticas afectan a los bancarios. Se impone que en paritarias se adecuen las condiciones laborales según las innovaciones tecnológicas, a lo que se niegan la patronal y el Estado, lo que limita la lucha a mantener el poder adquisitivo”, puntualizó.

Los dirigentes sostuvieron que “es preciso que los precios de los alimentos sean razonables y se atienda la salud de la población y haya estabilidad cotidiana”, además de demandar “el correcto desempeño del sistema financiero y del trabajo de los bancarios”.

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“Las altas tasas de interés que premian la inmovilización de los depósitos, lo que beneficia de momento a los bancos y estrangulan la economía, suponen servicios e instrumentos financieros muy difíciles de comercializar y la ruptura de las cadenas de pago y el crecimiento de la mora”, señaló el documento, que también realzó que “la banca pública debe cumplir su rol prioritario de promotor de la producción argentina”.

Los dirigentes adelantaron que el paro comenzará a la 0 del 30 de abril y que en el caso de los bancarios “la modalidad y movilización será dispuesta por cada seccional”.