La Organización Internacional del Trabajo (OIT), una de las agencias más antiguas de las Naciones Unidas, inició este lunes 10 de junio en Ginebra, Suiza, su 108ª Conferencia Internacional del Trabajo, que se extenderá hasta el 21 de junio.

Sin embargo, esta no es una conferencia más, sino que es la sesión más importante en mucho tiempo, debido a que celebra los cien años de existencia de ésta organización.

En ese sentido, el evento tendrá participación rosarina, ya que referentes gremiales del sindicato de Vendedores Ambulantes de Rosario (Sivara) participan en él. “Estamos representando a Argentina como sindicato de vendedores ambulantes y es muy significativa esta posibilidad para nuestro gremio”, destacó el secretario general del gremio en Rosario, Alberto Adrián Ribadero, conocido como Beto Riba.

“Nos llevaremos de acá mucha experiencia y conocimientos, estaremos junto a gremialistas de todo el mundo. Para un gremio como el nuestro, que se sigue forjando día a día es fundamental”, dijo Riba.

Cabe indicar que, la Conferencia Internacional del Trabajo es el supremo órgano de decisión de la OIT, y en esta sesión de centenario reúne a unos 5 mil delegados tripartitos (de Estado, empleadores y trabajadores) de sus 187 estados miembros.

En esta oportunidad, el tema central de la conferencia será el futuro del trabajo en el mundo, al que se le dedicará una gruesa serie de foros y conferencias, y que se debatirá a partir del informe de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, la cual se creó por iniciativa de la OIT en 2017, con el fin de adelantar un proceso de diálogos nacionales en los estados miembros de la organización.

La ceremonia de clausura de la Conferencia tendrá lugar en sesión plenaria en la Sala de Asambleas del Palacio de las Naciones el viernes 21 de junio. Esta plenaria emitirá el documento final del centenario de la OIT relacionado con el futuro del trabajo, y otras iniciativas importantes, como la adopción de nuevas normas para combatir la violencia y el acoso en el mundo del trabajo.

Iniciativas de la OIT en 2019

La iniciativa relativa al futuro del trabajo viene experimentando un importante proceso de cambio. La OIT necesita comprender estos nuevos desafíos y aportar respuestas eficaces para poder impulsar su mandato a favor de la justicia social. La Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo hace parte de esta iniciativa.

Otra de las iniciativas busca poner fin a la pobreza y trata de promover una respuesta multidimensional a través del mundo del trabajo, los mercados laborales y la protección social y del empleo, a fin de erradicar la pobreza en el planeta.

Con respecto al trabajo de las mujeres, el objetivo es comprender mejor y abordar los motivos por los cuales ha sido tan lento el progreso en garantías de trabajo decente para las mujeres. Lo entiende como una problemática que abarca 4 ámbitos: la discriminación, incluyendo los estereotipos que obstaculizan el acceso al trabajo decente; los bajos salarios y la disparidad salarial; falta de reconocimiento, la distribución desigual del trabajo de cuidado y su subvaloración; y la violencia y el acoso.

La Iniciativa verde aspira a ampliar los conocimientos, las respuestas políticas y las capacidades de la OIT a fin de lograr una transición justa hacia un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono. El cambio climático ya está afectando profundamente las economías, las empresas, los trabajadores y la sociedad en general. La respuesta necesaria es hacia modelos de producción y consumo sostenibles.

También se busca mejorar la pertinencia de las normas internacionales del trabajo, a través del mecanismo de examen de las normas y consolidar el consenso tripartito en torno a un sistema de control reconocido.

Otro de los objetivos es establecer una plataforma de colaboración entre la OIT y las empresas, que contribuya a su sostenibilidad y a la consecución de los objetivos de esta organización. El sector privado tiene un papel fundamental en formación profesional, desarrollo y creación de riqueza. Esta iniciativa tiene por objetivo identificar los ámbitos en los cuales la OIT puede trabajar con las empresas para realizar los objetivos de la Organización.

Finalmente, se busca completar la reforma de las estructuras de gobernanza de la OIT, llevar a cabo una evaluación de impacto de la Declaración sobre justicia social de 2008, y actuar en función de las conclusiones y los resultados de esa evaluación.