El defensor Marcos Rojo aseguró hoy estar «muy feliz» de llegar a Boca, a la vez que contó que «siempre» estuvo en su cabeza jugar «en el equipo más grande de la Argentina», tras desvincularse del Manchester United y volver a Estudiantes de La Plata.

«Jugar en Boca siempre estaba en mi cabeza porque de la Argentina es el club más grande. Estoy muy feliz de estar acá acompañado por mi familia», expresó el primer refuerzo del elenco xeneize, que fue finalista del mundo con la selección argentina en 2014.

En una conferencia de prensa que brindó hoy junto a Jorge Ameal y Marcelo Delgado, presidente e integrante del Consejo de Fútbol respectivamente, sostuvo que «me han llamado de todos lados, no sólo de River, pero ya tenía la decisión tomada y se lo había dicho a Román», en referencia a Riquelme, vicepresidente de Boca.

Además, el experimentado jugador aseguró que su sueño es «ganar la Libertadores» con el elenco de La Ribera y dijo que ansía poder jugar el Superclásico ante River. «Crecí con mi viejo enfermo fanático de Boca y nos pasamos noches enteras viendo la Copa».

Sobre lo que puede aportarle al equipo, habló con el técnico Miguel Ángel Russo y «me va a utilizar como central, pero puedo hacerlo como lateral que es un puesto que conozco. Ya quiero ponerme a entrenar, tomar ritmo con la pelota y estar listo para jugar».

El defensor surgido en 2008 con el Pincha, que jugó los Mundiales de 2014 y 2018 con la Argentina, llega con muy poco ritmo de competencia por su poco rodaje en el United de Inglaterra durante los últimos dos años, aunque se mantuvo desde lo físico.