La muerte de Julio César Toresani, con indicios de haber sido un suicidio a raíz de una fuerte depresión, golpeó duro en el ambiente del fútbol argentino. El ‘Huevo’ es fuertemente recordado por su etapa como futbolista, donde vistió las camisetas de Boca, River, Independiente Colón y Unión, entre otras, pero además por haber protagonizado una de las peleas más memorables del deporte en este país.

El 7 de octubre de 1995, luego del partido entre Boca Juniors y Colón de Santa Fe, donde hubo una trenza entre jugadores, Diego Armando Maradona invitó a Toresani, luego de que este dijera “que lo iría a buscar a la casa”, a “Segurola y Habana 4310, séptimo piso”.

“A mí me echó Maradona. Y lo que diga cuando escuche esto no me importa un carajo. Quisiera tenerlo en frente a ver si me dice las cosas como me dijo que después del partido me iba a agarrar. Está bien, yo me la banco, lo iría a buscar hasta la casa”, dijo post-partido Toresani.

“A Toresani le dije en la cancha que yo vivo en Segurola y Habana 4310, séptimo piso. No tengo ningún problema en que me venga a buscar porque estoy cansado de estos ‘de pico’, que de la boca para afuera son todos guapos, pero cuando hay que poner la cara (…) A Toresani, Segurola y Habana 4310, séptimo piso, y vamos a ver si me dura treinta segundos”, fue la respuesta de Diego, también post-partido.

Aquella frase es recordada como una de las “míticas” de Maradona, pese a que la historia luego tomó otro rumbo y, tras el paso de Toresani por el Xeneize, donde fueron compañeros, terminaron siendo grandes amigos.

Por eso hoy, tras la noticia de su muerte, el 10 lamentó la pérdida y expresó a través de su cuenta de Instagram: “Pensar que lo quise pelear y hoy lo lloro. Después de aquella famosa discusión, fuimos grandes compañeros”, recordó Diego en su cuenta de Instagram.

“Hablé muchas veces con él por teléfono. Yo pensé en traerlo como segundo mío. Lamentablemente, llegué tarde. No creí que fuese todo tan grave… Ahora, yo me pregunto, ¿por qué Boca, River o la A.F.A., no le dan apoyo a los futbolistas que pasan por esta situación? No creo que el caso de Toresani sea el único. Por otro lado, hay gente que conocía al Huevo mucho mejor que yo, y no hizo nada. Él era un tipo muy trabajador. Lo lamento en el alma. Mi pésame a toda su familia. Ojalá que los hijos tengan el mismo corazón que su padre”, continuó Maradona, con fuertes críticas a quienes no ayudaron al ex futbolista.

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Julio Toresani, de 51 años, fue hallado muerto hoy en instalaciones de la Liga Santafesina de Fútbol, donde se alojaba desde hacía unas semanas.

Voceros de la Policía de Investigaciones de Santa Fe indicaron que la causa de la muerte fue un suicidio, ya que “fue hallado ahorcado y no hay indicios de la participación de otra persona”.
Toresani, quien se dedicaba a la dirección técnica tras haber desarrollado una extensa carrera como jugador, atravesaba un estado depresivo profundo.

Prueba de ello es que hace unos días fue atendido en el hospital José María Cullen, tras haber ingerido una mezcla de alcohol con pastillas tranquilizantes.

El cuerpo del ex jugador fue hallado a las 7 por un hombre que trabaja en el predio de la Liga Santafesina, en boulevard Zavalla al 10.400, donde a Toresani le habían acondicionado un espacio para que se instalara provisoriamente.

Conocido como “Huevo” en el ambiente futbolístico, Toresani nació el 5 de diciembre de 1967 y surgió de las divisiones inferiores de Unión de Santa Fe, club en el que debutó en 1986 y con el que consiguió el ascenso a primera división en 1989, cuando el “tatengue” derrotó a Colón en la final del torneo reducido.

Tras un breve paso por Instituto de Córdoba (89-90), volvió a Unión para la temporada 90-91, antes de dar el primer gran salto de su carrera al ser transferido a River Plate, en donde jugó hasta 1995 para luego recalar en Colón de Santa Fe, cuando se declaró hincha “sabalero”.

En Boca, el volante santafesino jugó en la temporada 96-97, previo a un breve paso por Independiente (98-99) y su primer regreso a Colón (99-00).

Su único club en el exterior fue Audax Italiano de Chile, antes de su tercer y último paso por Colón. Se retiró en Patronato de Paraná al concluir la temporada 2003-04.

Como técnico debutó en San Martín de San Juan en 2005 y luego pasó por Colón de Santa Fe, Aldosivi de Mar del Plata, The Strongest de Bolivia, Sportivo Italiano, Deportivo Madryn, San Martín de Mendoza, Textil Mandiyú de Corrientes y Alumni de Villa María.

Retornó a Colón como ayudante de Diego Osella en 2014, luego recaló en Liga de Loja de Ecuador, Sportivo Italiano, Real Potosí de Bolivia, Sportivo Patria de Formosa y Orense de Ecuador.

Su último equipo fue Rampla Juniors de Uruguay, equipo del que fue despedido tras una serie de malos resultados y un incidente con el presidente de esa institución, Ignacio Durán.

Quienes lo conocían remarcan que en la faceta personal era como en la cancha, voluntarioso y de un carácter intenso.

Tiempo atrás su ex esposa lo denunció por un episodio de violencia y quienes estaban cerca suyo indican que hace varios meses atravesaba una depresión profunda por motivos de índole personal, y porque lo afectaba estar sin trabajo y con problemas económicos.

Toresani, ayer por la tarde, había dado indicios claros de tomar una decisión drástica al escribir en su perfil de WhatsApp: “Llegó el momento, demasiado la espera”.

Después escribió “gracias amigos por estar, ustedes saben ya”, y, finalmente “nos seguimos juntando con gente que a uno le soltó la mano y no son capaz de preguntar cómo está uno. Igual Dios pone las cosas en su lugar”.