Muy al margen del desastre futbolístico que duró 90 minutos, el martes se vivió una verdadera fiesta en el estadio Marcelo Bielsa. Diego Armando Maradona, conocido como el mejor jugador de todos los tiempos y ex futbolista de Newell’s Old Boys, regresó luego de 15 años al Coloso y fue recibido como su gran carrera lo ameritaba.

Una camiseta rojinegra para Diego, una casaca rosa en homenaje a Doña Tota (su madre), tres cuadros hechos en grafito y óleo sobre lienzo por los artistas rosarinos Andrés Mariani y Heber Daniel Varela, una plaqueta conmemorativa y la cinta de capitán de Maximiliano Rodríguez fueron algunos de los regalos que recibió Maradona. Sin embargo, muchos ojos se posaron en un objeto que no se llevó el ’10’, pero al que sí le quedó su marca: un sillón. O mejor dicho, un trono.

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No fueron pocos los que en el mundo de las redes sociales viralizaron su foto sentado frente al banco de los suplentes y comenzaron a compararlo, en forma de meme, con Eddard Stark de Game of Thrones o el Gran Patriarca de Dragon Ball, entre otros personajes de películas, series y dibujos animados.

Lo cierto es que lo que comenzó como una idea entre allegados a Newell’s, al ver que al Diego siempre lo hacían sentar en sillas incómodas en otras canchas, llegó a los oídos de la dirigencia y se convirtió en realidad.

Así, como último paso de una gran ceremonia de bienvenida, Maradona tuvo un trono a su disposición para ver las acciones del partido que su equipo terminaría ganándole a la Lepra por 4 a 0.

Previo a sentarse, el ’10’ firmó el sillón, hecho en Buenos Aires, y tanto esa firma como el hecho de ser utilizada por el mejor futbolista de la historia lo convirtieron en una pieza de colección de gran valor.

Por eso mismo, una de las ideas que se manejan desde el club es subastar el sillón y donar lo recaudado, al tiempo que otras informaciones cuentan que parte de ese dinero podría ser destinado a la escuela de la institución. Lo cierto es que todavía no hay nada confirmado.

Además del sillón a ser subastado, Newell’s cuenta con otro idéntico, también firmado por Maradona, que será guardado en el club para un futuro museo leproso.

Sin embargo, Dalma y Giannina Maradona, hijas de Diego Armando, además de agradecer a Newell’s y a la hinchada por el reconocimiento hicieron un pedido particular: que el trono viaje a La Plata.

Así, a través de Twitter e Instagram, las hijas del 10 que ingresaron al Coloso del Parque cuando Maradona fue presentado como jugador del club en 1993, lanzaron el hashtag #ElTronoALaPlata para que los hinchas de Gimnasia también pidan por que el sillón sea del club platense, para que Diego pueda seguir usándolo y, de esa forma, poder mantener la cábala.

No obstante, el trono parece que se queda en Rosario… hasta que alguien pague el precio que amerita.