Faltaba ese epicentro clave para que el repudio ahora si fuera general. Tras el reclamo de universitarios, docentes, jubilados, sindicatos, organizaciones sociales y sociedad en conjunto, las canchas del fútbol argentino empezaron a repudiar también el accionar de la gestión gubernamental de La Libertad Avanza, al ritmo de un claro y conciso mensaje repetido hasta el hartazgo: «La Patria no se vende».

Con cánticos en los estadios, los hinchas de diversos clubes hicieron sentir su descontento con las medidas económicas adoptadas por el presidente libertario, las cuales van en detrimento del la mayor parte de la población y beneficiar a un minoritario sector concentrado, que acrecienta sus ganancias a costa del sufrimiento social.

En ese sentido, en esta jornada histórica de míércoles, que incluyó marchas en todo el país en rechazo de la Ley Bases, el DNU y el paquete fiscal que se está deliberando en el Senado de la Nación, el estadio Diego Armando Maradona fue testigo de una estrofa que también pudo escucharse en la calle, tanto en los paros generales de la Confederación General del Trabajo como en las manfiestaciones de otros sectores sociales que se ven notablemente perjudicados por las políticas de recortes, motosierra y licuadora salarial.

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Al grito de «La Patria no se vende», los hinchas de Argentinos Juniors expresaron el claro fastidio con el rumbo adoptado por el presidente Javier Milei, a tan solo seis meses de haber comenzado su mandato. Es que, si bien el tiempo es relativamente corto, las disposiciones del mandatario han afectado de manera profunda la vida de gran parte de los habitantes, que debieron en muchos casos debilitar sus condiciones a partir de la pérdida de poder adquisitivo y unos precios desmesuradamente altos, propiciados por la decisión de desregular la economía.

El cántico fue entonado antes del comienzo del partido del local contra Barracas Central, y llamó la atención como el relator del encuentro, Federico Bulos, eligió hacerse el distraído a la situación, reparando en detalles irrelavantes como la postura de los equipos o consultando a la cronista de campo que era lo que se escuchaba, cuando el griterío popular era notorio. Que la señal transmisora haya sido ESPN marca un poco el sesgo del gigante medio deportivo, afectado a intereses internacionales.

 

Así, mientras el futuro nacional continúa siendo debatido en una maratónica jornada, en la que se decide si Argentina seguirá siendo patria o una mera colonia al servicio de privilegios foráneos, el clamor popular que abriga a un deporte como el fútbol ya sentó postura, en mayor medida, sobre de que lado de la vereda pararse. La única excepción es el club Talleres de Córdoba, gerenciado por carteles mexicanos, quien incluso ya dio el visto bueno a la llegada de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), en un claro respaldo a la idea de Milei y también del ex presidente de la Nación por el PRO, Mauricio Macri.

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El fútbol también le quiere poner freno a los intentos privatizadores de Milei, y empezó a dar señales. Claro está, esto debe verse reflejado también en futuros acontecimientos, mucho más si la Ley Bases termina siendo aprobada. Lamentablemente para el país, quienes gobiernan suis destinos actualmente lejos están de pensar en el bienestar general, dejando en claro que lo único que mueve al mundo es el dinero, los empresarios y los grande bancos, los ganadores de siempre, a costa del sufrimiento social.