Por Claudio Giglioni

Lamentablemente para Central, la carroza volvió a ser zapallo. La final tuvo un justo ganador, los penales a veces coinciden con el desarrollo del partido y a veces no, lo cierto es que Boca, sobre todo en los últimos 20 minutos del partido, donde Central volvió a tener problemas físicos, hizo los méritos suficientes para ganarlo.

Y Central que ha tenido partidos muy malos en este semestre, dio la medida como finalista, al menos llegó vivo a los penales, y esta vez la misma forma que le dio la alegría en la Copa Argentina, en aquella final con Bauza, el gran ausente de esta noche, hoy lo dejó con las manos vacías.

Si miramos lo que viene, hoy Cocca recuperó competitividad para el Canalla, y si lo miramos desde donde arrancó el proceso, cuando Central tenía mucho dinero y tenía un equipo, cuando jugaba con Coudet las finales, los últimos 30 minutos nada tuvo que ver con aquellos equipos.

En un partido donde lo mejor de Central, estuvo en los primeros 20 minutos del partido, cuando achicó para atrás, sacando espacios. Después cuando tuvo que salir, empezó a regalarse atrás, los dos compartieron yerros defensivos.

En el segundo tiempo, Central resistió y llegaron a los penales. Ahora terminó una etapa de placer, lo que había empezado con Coudet terminó hoy, lo que queda es sangre, sudor y lágrimas, habrá que ajustarse el cinturón de seguridad, armar un equipo y zafar de la situación del promedio.

Estamos empezando el quinto mes del año y este plantel ha perdido todo lo que estaba disputando, Copa Argentina, Libertadores, la chance de entrar a la Sudamericana, Superliga y dejó en el camino muchos puntos esenciales.

La final tuvo un justo ganador, Central fue un digno finalista pero a no confudirse para volver a reconstruir algo. Lo que empezó con el ciclo de Coudet se terminó hoy y tendrá que empezar de cero.

#Supercopa ⚽🇦🇷️🏆| El comentario final de Claudio Giglioni.

Posted by Conclusión on Thursday, May 2, 2019