Todas las semanas se emite por el canal de YouTube de Conclusión un ciclo que busca acercar la realidad, para poder interpelarla profundamente. Es por ello que Catalejo, a lo largo de treinta minutos, aborda diversos temas ligados a la actualidad, cultura, salud, política, opinión e investigación, tratando de amplificar en todos los casos, un imprescindible debate.

En este capítulo, Gisela Gentile y Alejandro Maidana dialogaron con el cineasta Andrés Cedrón, realizador y director del documental «Cuellos Blancos, el caso Vicentin».

Una película que revela la trama de delitos financieros ejecutados por el poder económico con la complicidad del poder político y judicial, dejando al borde de la quiebra a una de las empresas nacionales más importantes del país.

«Me venía preguntando por la generación de divisas. Con diferentes gobiernos y aunque haya crecimiento económico, la dificultad en el país siempre es la generación de divisas. Eso me llevaba a reflexionar sobre qué pasaba por el río Paraná y la hidrovía, como símbolo del mayor tráfico de exportaciones de Argentina«.

A la hora de la investigación y la posterior realización de la película Cedrón adelantó que los que más lo sorprendió «fue la improvisación del Gobierno Alberto (Fernández). Del poder económico uno no se sorprende, pero entrevistar a los distintos actores y que muchos te digan que se enteraron por televisión de la decisión de intervención es muy llamativo. No haber articulado con las trabajadoras y trabajadores de la empresa, no haber hablado con los acreedores o el mismo Banco Nación, ya que Claudio Lozano se enteraba por televisión». enfatizó.

Un repaso por su historia, las acusaciones de fraude, evasión, fuga de capitales y los beneficios otorgados por las políticas neoliberales. «Son muchas emociones en cien minutos, pasando por la indignación, la bronca, asombro, tristeza, pero finalmente intentamos vincularlo a una cuestión de clase. Eso que nos une a los argentinos que es el trabajo y destacando además que no hay otra que luchar. No nos quedemos con la indignación sino que es necesario hacer un llamado a luchar para que no sigan decidiendo por nosotros en cosas tan importantes como la soberanía», concluyó.

La película puede verse en el Cine Público El Cairo.