JUEVES, 27 DE FEB.

Rosario Sin Secretos: el otro favorito de Pompeo

Las callecitas de Rosario tienen eseeee… que sé yo, ¿viste? Podríamos parafrasear la genial Balada para un Loco de Horacio Ferrer, eternizada en la voz de Amelita Baltar con la música de Astor Piazzola, pero mejor, salimos a recorrerla.

 

Fue el 10 de febrero de 1876 que en Rosario nació Alfredo Saybene, hijo de Pompeo Saybene (Saibene en algunos registros) y Juana Saccone, dos apellidos de genuina raigambre local y muchas obras dejadas en el terruño que los recibió.

Para conmemorar este acontecimiento nos sumergimos en la historia de sus orígenes. Y ¿saben qué descubrimos y lo queremos compartir? Prepárese, pero primero, hablemos del protagonista de la efemérides: Alfredo, de quien hoy se cumplen 149 años de la fecha de su nacimiento, siendo muy joven se desempeñó como Juez de Paz y fue un destacado periodista y jefe de Redacción del desaparecido periódico “Tribuna” que tanto se ocupó de la ciudad en su conjunto.

Fue uno de los iniciadores de la Biblioteca Bernardino Rivadavia que funciona en la escuela del mismo nombre de calle Juan Manuel de Rosas al 1200, donde cursaron la primaria, entre otras celebridades, las hermanas Martínez Suárez (más conocidas como Mirta y Silvia Legrand) y Libertad Lamarque (la cancionista de tangos y milongas conocida como “La Novia de América”, en su tiempo).

Estuvo entre los primeros catedráticos de la Escuela Normal Nº 3 de Maestros “Mariano Moreno”, inaugurada en 1917, cuando en sus inicios estaba en la calle Mitre (antes Progreso) 1650, donde anteriormente funcionaba la Escuela “Olegario Víctor Andrade”.

Y en 1931, siendo secretario en la Municipalidad, acompañado por otros entusiastas vecinos, fundó el Instituto de Enseñanza Secundaria Florentino Ameghino en el que se desempeñó como director y docente, entidad que, con el tiempo, se incorporó al Colegio Nacional Nº 2.
Sí, el de la calle Entre Ríos al 200, donde habitó primero Guillermo Wheelwright, en sus épocas en las que vivió en el Rosario para dedicarse a hacer realidad el plan de Alan Campbell sobre los Ferrocarriles Argentinos y en el que el estadounidense nacido en Merrimac, Massachusetts recibió al inglés Isaac Newells, con apenas 16 años y, como venía con recomendación, lo puso a trabajar de telegrafista para pagarse los estudios.

Claro que cuando el padre de N.O.B., con sólo 23 años, conoció a la que sería su esposa, Anna Margareth Jockinsen, de 18, y se casó el mismo año en que nació Alfredo Saybene, pusieron juntos el Primer Colegio Comercial Anglo Argentino que tuvo nuestra ciudad y de donde salieron las primeras camisetas rojinegras en honor a los colores de las banderas de origen de sus ancestros y los de su esposa alemana.

Y como de ser agradecido se trata en esta vida volvamos a Alfredo que nació un día como hoy, sin olvidar que su padre Pompeo, probablemente a bordo del buque “Bianca Pertica” (blanca vara, en italiano), el primer barco a vapor llegado directamente de Génova con destino al puerto del Rosario, llegó en 1870.

¿Y a qué se dedicó el italiano trabajador y honesto? Fundo el Almacén Don Pompeo que aún, afortunamente, conserva parte de su fachada original, en la esquina de Paraguay y Rioja.

Pero he aquí el dato más jugoso: Además de Pompeo, fundo ¡La Favorita!, luego vendida a los hermanos Ángel y Ramón García.

¿Por qué le habrá puesto ese nombre? ¡Otra vez, la gran virtud de agradecer el origen!: en honor a la grandiosa ópera musical de Gaetano (Cayetano, para nosotros) Donizetti sobre el libreto en francés de Alphonse Royer, Gustave Vaëz y Eugène Scribe, basado en la obra de teatro Le Comte de Comminges, de 1764.

¿Cómo llega Donizetti a La Favorita? Estaba escribiendo la obra “El Duque de Alba” pero, hete aquí que el director León Pillet (bien pillo, el muchacho…) no quiso saber nada con una obra que no tuviera un papel destacado para su amante, la mezzosoprano Rosine Stoltz, y Gaetano hubo de abandonar al duque para centrarse en “la favorita”. ¡Nada nuevo bajo el sol!

Basada en el año 1340, cuando Castilla y Portugal decidir unirse para enfrentar a los musulmanes, tiene como uno de sus personajes a Alfonso XI de Castilla, que mantiene un triángulo amoroso con su querida (“la favorita”) y el amante de ella, Fernando.

Todo esto en medio de las invasiones moras y las luchas de poder entre iglesia y estado, un buen cóctel artístico, político y cultural, que también hace a la historia.

Las mujeres han sido inspiradoras siempre de monumentales obras. Un de ella se erige en nuestra ciudad en la esquina de Sarmiento (antes Libertad) y Córdoba. Ya no podremos pasar por allí sin recordarlo y contárselo a quien camine a nuestro lado.

La Favorita, el mismo lugar donde se filmara la exitosa primera y única telenovela rosarina “Cristina, de mi ciudad”, con la participación de una jovencísima empleada de la tienda, Nora Covalcid y Lelio Incrocci, el actor que hizo la voz de Ladislao Gutiérrez, el sacerdote jesuita tucumano que se enamoró de Camila O’Gorman y huyó con ella con la idea de cruzar al Brasil pero terminaron estableciéndose en Goya, Corrientes, como maestros de pueblo, en 1847.

Rosas mandó que los fusilaran, y el entonces antirrosista Sarmiento llegó a escribir para convencerlo: “Ha llegado al extremo la horrible corrupción de costumbres bajo la tiranía espantosa del Calígula del Plata que los impíos y sacrílegos sacerdotes de Buenos Aires huyen con las niñas de la mejor sociedad, sin que el sátrapa infame adopte medida alguna contra esas monstruosas inmoralidades”. La palabra salva, la palabra mata, según como se la use. La palabra es verbo, acción, movimiento. Hombres que han querido ser Dios decidiendo sobre la vida de los demás y que parecen no haber leído el quinto Mandamiento anunciado en la península de Sinaí.

Lelio Incrocci fue uno de los tantos actores que emigró de Rosario y llegó a ser mundialmente conocido, especialmente a través de su voz, porque también tuvo a su cargo la que utilizó para el público español, El Hombre Araña.

¿Y quién hizo allí también un papel en la obra escrita y dirigida por Carlitos Serrano? El ex concejal y hoy secretario de Seguridad de la provincia, Jorge Rosario Boasso.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. En Rosario Sin Secretos son, como dirían los de GraMo (Granados-Monti) Propaganda, “Ingredientes para el Aperitivo”.

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